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La mirada del experto

Mujeres luchadoras que nos siguen inspirando en 2020

Abril 30, 2020

El primer domingo de mayo celebramos la existencia de nuestras mayores maestras: las madres.

Ser madre es sinónimo de entrega, lucha, coraje y compañía. También de amor, paciencia, insomnio y esperanza. La maternidad emana en cada mujer sentimientos tan diferentes pero a la vez tan iguales. Cada día del año y, en especial, el Día de la Madre, tenemos la oportunidad de devolverle a la nuestra un poquito de lo mucho que ella nos ha dado.

Madres biológicas, solteras, adoptivas y de acogida, así como abuelas, tías y madrinas son una parte esencial entre las 24 millones de mujeres que hay en nuestro país. Desde que tenemos uso de razón, ellas han sido nuestro primer ejemplo de liderazgo, ejerciendo su labor como madres, a la vez que esposas, hijas y buenas profesionales, entre otras responsabilidades.

A continuación, hemos diseñado una lista de mujeres influyentes y admiradas, a nivel profesional y, lo más importante, por ser madres o ayudar a otras a desempeñar esta gran labor.

Anna Reeves Jarvis: la precursora del Día de la Madre

Una de las responsables en fijar en el calendario este día tan señalado fue la estadounidense Anna Reeves Jarvis, una madre que cuidó de los soldados heridos durante la Guerra Civil Estadounidense (1861 -1865) y se organizó junto con otras mujeres para que la población recibiera atención médica. Tras su muerte, su hija, Anna Jarvis, quiso extender la hazaña de su madre para hacer realidad un sueño: agradecer a todas las madres del mundo el esfuerzo que hacen por sus hijos y por el cuidado de los demás.

Esto provocó que se proclamara en 1914 el Día de la Madre en Estados Unidos, sirviendo como inspiración a una cuarentena de países más. En España celebramos este día el primer domingo del mes de mayo, y este año cae en día 3 de mayo.

Marie Curie: buena química entre madre e hijas

Tratamientos como la radioterapia, utilizada para destruir células cancerosas, forman parte del legado que nos dejó la prestigiosa científica Marie Curie. Sus descubrimientos, centrados en el fenómeno de la radioactividad, la convirtieron en la primera mujer científica que recibió no un Premio Nobel, sino dos, en dos disciplinas distintas, Física y Química.

Miles de libros recogen la prestigiosa carrera de esta científica, pero pocos destacan la extraordinaria relación que mantuvo con sus dos hijas, Irene y Eve. A la mayor, Irene consiguió transmitirle la pasión por la ciencia, lo que la convirtió en una reconocida científica que obtuvo un Premio Nobel de Química. Mientras que Eve, la menor, se dedicó a escribir y a luchar por los derechos humanos. La pequeña de los Curie escribió y dio a conocer al mundo la biografía de su madre, la gran Marie Curie.

Margarita Salas: madre en casa y en el laboratorio

Reconocida como una de las mayores científicas españolas del siglo XX, nos ha permitido conocer cómo funciona el ADN a través de innovadores estudios centrados en genética y biología molecular.

Madre de Lucía en casa y madre de otros tantos en el laboratorio, ha dejado un huella imborrable en el corazón de quienes han trabajado con ella. Entre la larga lista de premios y reconocimientos que recibió a lo largo de su trayectoria, destacamos el Premio Inventor Europeo 2019. Con la bata blanca puesta hasta sus últimos días, ha sido una de la voces más influyentes en reivindicar la necesidad de invertir más recursos en el campo de la investigación.

Tu Youyou: un antídoto contra la malaria

Experta en medicina tradicional china, consiguió a sus 85 años convertirse en la primera científica china en recibir en 2015 el Premio Nobel de Medicina. La dictadura de Mao la mantuvo en la sombra por su categoría de intelectual y madre de dos hijas. Cuando cayó el régimen, en 1977, se empezó a publicar sobre su mayor descubrimiento: la artemisina, un compuesto que ha salvado la vida a miles de infectados por la malaria.

Frida Khalo: un icono que rompió esquemas

Sus cuadros la han convertido en la pintora más cotizada de toda latinoamérica. Aunque más allá del arte, la recordamos por sus cejas juntas, sus trajes coloridos y su forma de ver la vida. Sus reflexiones la convirtieron en una mujer libre y aclamada en todo el mundo. Hablaba de sexualidad, aborto, maternidad o lactancia de forma natural, muchas veces en representación de mujeres que se encontraban reprimidas por su condición de mujer.

Una de sus fieles seguidoras era precisamente su madre, Matilde Calderón. Ambas se intercambiaban cartas demostrándose el cariño mutuo que se tenían. Por aquel entonces Frida se encontraba en el hospital recuperándose de un accidente. Un momento que, sin duda, las unió muchísimo, por encima de otros episodios de tensión que marcaron su relación de madre e hija.

Agnès Apea: memoria de muchas madres

La lucha contra el sida ha marcado la vida de muchas madres en Uganda gracias a Agnès Apea. Después de recorrer medio mundo, ha conseguido que los fármacos antirretrovirales llegaran a su país, Uganda. De esta forma, una gran parte de los infectados por VIH han recibido tratamiento.

No tiene hijos, pero su empatía por las madres es infinita. Para dar visibilidad a las mujeres contagiadas por sida, ha sido una de las promotoras del ‘Memory Book’. Estos libros los crean las madres que padecen esta enfermedad o reciben tratamiento, y en ellos recogen fotografías, cartas y anécdotas para que sus hijos las recuerden por siempre. Este método invita a las nuevas generaciones a preguntarse por la enfermedad y sumarse a la lucha contra el sida.

Michelle Obama: una mujer agradecida

En el ámbito de la política, Michelle Obama es sinónimo de humanidad y cercanía. La ex primera dama de Estados Unidos, madre de dos hijas, Malia y Shasha, ha dado en numerosas ocasiones públicamente las gracias a su madre. ¿Qué le agradece? Que siempre la haya escuchado.

Un gesto tan simple como escuchar a nuestros hijos les aportará múltiples beneficios, entre ellos razonar y desarrollar un pensamiento crítico.

Serena Williams: líder por los derechos de las madres tenistas

Ocho medallas olímpicas y 23 títulos de Gran Slam han convertido a Serena Williams en la tenista más veterana de la historia. La que fue número 1 del mundo durante 6 seis años consecutivos, tiene una hija, Olympia, a quien hemos podido ver en los brazos de su madre mientras esta hace los estiramientos antes del partido.

Serena Williams ha sido de las primeras deportistas en luchar por los derechos de las tenistas. Su voz ha sido clave para que la Women's Tennis Association (WTA) haya fomentado la conciliación entre la maternidad y el deporte de alto nivel. Pues ha conseguido que el embarazo dejara de equipararse a una lesión u enfermedad y que no les afectara en su clasificación en el ránking.

Marta Arce: judoca ante la vida y en el tatami

Judoca paralímpica y madre de familia numerosa, vuelve al tatami tras cinco años de parón para participar en los próximos Juegos Olímpicos de Tokyo. Medalla de Plata en Atenas de 2004 y Pekín 2008 y bronce en Londres 2012, ahora es un claro referente para las madres que combinan el cuidado de sus hijos con la dedicación a un deporte de élite. ¡Mucha organización! Para así no abandonar nuestros sueños.

Angelina Jolie: una madre polifacética

Madre de 6 hijos, 3 biológicos y 3 adoptivos. Actriz, guionista, directora, modelo, activista por los derechos de las mujeres y, por encima de todo, madre. Además de sus logros, entre ellos dos Premios Óscar y tres Globos de Oro, esta mujer ha inspirado al mundo por su compromiso con la Agencia de la ONU para los refugiados (ACNUR), ayudando a proteger a las mujeres de la violencia sexual en países en guerra.

¿Sus hijos? La acompañan a prácticamente todas partes y le recuerdan muchas veces lo importante que es para ellos, en las buenas y en las malas.

Laura Freixas: la voz de las empoderadas

A mi no me iba a pasar’se titula el último libro de la escritora barcelonesa Laura Freixas. Es un título curioso ya que refleja todas las cosas que como madres no estábamos dispuestas a tolerar, pero al final acabamos por aceptar. Laura Freixas es una fiel defensora de la figura de la mujer empoderada, en especial las madres, y así lo plasma en su literatura. Ni mucho menos se arrepiente de ser madre, sino que anima a la mujeres a que decidan si quieren o no ser madres, con más libertad que la que tuvo ella.

Conchita Serrallach: Un referente para Creu Blanca

Hija de médico, se crió dentro de una clínica, entre el ajetreo de doctores y enfermeros. Como no podía ser menos, se casó con un médico, el Dr. Gaspar Alomar, con quien creó el primer servicio de atención médica urgente a domicilio. Desde su piso de recién casados, un sofá y un teléfono le sirvieron a Conchita Serrallach para ser la responsable de toda la logística: organizar al equipo médico, los cobros, los pagos y toda la administración que ello implica.

Licenciada en Químicas y con el título de enfermería fundó Creu Blanca bajos los valores de unión, excelencia, insistencia y coraje. Los mismos que supo transmitir a su familia. Madre de 8 hijos y abuela de 26 nietos, siempre tuvo tiempo para cada uno de ellos. Tanto les explicaba cómo solucionar una ecuación, como cogía dos teléfonos a la vez cuando el trabajo lo requería.

El tiempo que dedican nuestras madres y otras muchas mujeres a educarnos, aconsejarnos, inspirarnos, animarnos a perseguir nuestros sueños y empoderarnos son la forma más sincera de demostrarnos su amor incondicional.

Hoy y todos los días del año ¿cómo podemos agradecerles a las mujeres que nos han querido de esa forma tan especial como lo hacen las madres?

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