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La mirada del experto

Insomnio: ¿Qué te quita el sueño?

Noviembre 04, 2020

  • El sueño no se recupera, por lo que esperar al fin de semana para poner nuestro descanso al día acarrea consecuencias para la salud.

  • Los hábitos de nuestro día a día tienen un impacto negativo en la calidad del descanso, provocando una mala higiene del sueño.

  • La prueba del sueño permite descartar posibles patologías de base que se enmascaran en forma de insomnio.

Días que empiezan con sueño y terminan sin poder conciliarlo. De un lado al otro de la cama, viendo pasar todas las horas del reloj o desvelándonos en mitad de la noche sin poder volver a dormir. El cansancio, los dolores de cabeza, la ansiedad, la falta de concentración y las quejas de mala memoria, entre otros síntomas de insomnio, se vuelven crónicos en una sociedad donde dormir se considera un lujo, y hacerlo bien un éxito.


Más de 4 millones de personas sufren insomnio crónico en España, y en torno al 30% de la población padece episodios de insomnio puntuales o transitorios (1).



¿El insomnio es la principal causa por la que nos cuesta dormir? ¿O es el efecto secundario de otros problemas de salud? La Dra. Inmaculada Royo, Responsable de la Unidad de Neurofisiología de Creu Blanca, nos resuelve estas, entre otras cuestiones, en el siguiente artículo.


Cómo se diagnostica el insomnio


Los seres humanos pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo. O en otras palabras, de 20 a 25 años. Dormir es una necesidad vital, y un sueño reparador es una garantía de salud física y mental.

Sin embargo, el simple hecho de tumbarse y cerrar los ojos no siempre resulta tan fácil. Conocer qué ocurre en el cerebro y el resto de órganos que componen nuestro cuerpo mientras dormimos, es el objetivo de la prueba del sueño o Polisomnografía.


¿Qué es la Polisomnografía?


“La Polisomnografía es una prueba diagnóstica que nos permite ver cómo duerme el paciente y descartar posibles patologías de base que se enmascaran en forma de insomnio”, explica la Dra. Royo. La prueba se realiza mediante la colocación de una serie de electrodos en el cuero cabelludo, el pecho, los párpados y diversos puntos del rostro.



Los electrodos registran información exacta sobre la actividad cerebral, las contracciones musculares, el ritmo cardíaco, la respiración y los niveles de oxígeno en sangre mientras duerme. Junto a otros datos importantes como la postura corporal adoptada, el tiempo empleado para conciliar el sueño, el aire que entra y sale de los pulmones, así como la cantidad de veces en la que se ha interrumpido el descanso.


Cuándo someternos a la prueba del sueño


Tener dificultad para conciliar el sueño es algo normal y puede ocurrirnos de forma puntual, sin necesidad de preocuparnos. Pero cuando esta situación se produce de forma recurrente y afecta en nuestra vida cotidiana, resulta fundamental consultar a un especialista.


El insomnio se clasifica en insomnio agudo, si afecta en un periodo menor de 6 semanas, e insomnio crónico, si se perpetúa más de 6 semanas.


La principal causa que imposibilita un descanso reparador se debe a una mala higiene del sueño, es decir, que los hábitos de nuestro día a día tienen un impacto negativo en la calidad del sueño. Sin embargo, hay otras causas que también imposibilitan gozar de un buen descanso, tales como el estrés, los trastornos de ansiedad o las patologías intrínsecas del sueño.


Síndrome de piernas inquietas


“Los trastornos intrínsecos del sueño, es decir, las patologías orgánicas del propio cerebro, pueden producir la fragmentación del reposo. Entre las más frecuentes, se encuentra el síndrome de sacudidas periódicas de piernas, en la que el paciente tiene microdespertares por movimientos repentinos de las extremidades, provocándole un sueño superficial y fraccionado, así como una excesiva somnolencia durante el día”, explica Royo.



El** síndrome de piernas inquietas** afecta al 10% de los españoles, con mayor prevalencia en la mujeres (65%) que en los hombres (35%) (3)


Trastornos de ansiedad


“En pacientes con trastornos de ansiedad, el insomnio puede ser el principal síntoma de su falta de sueño, sin embargo, puede coexistir un síndrome de apneas obstructivas. La interrupción de la respiración o apnea producen en la mayoría de casos hipersomnia, provocando excesiva somnolencia diurna”, aclara Royo.



Cómo tratar el insomnio


“Las terapias de tipo cognitivo-conductual para el insomnio son la vía más eficaz, que no rápida, para tratarlo”, destaca Royo. Estas permiten romper el círculo vicioso del que la mayoría de personas que sufren de insomnio crónico no pueden salir.


Para solucionar los trastornos del sueño muchas personas también recurren al consumo de ansiolíticos, inductores del sueño o antidepresivos por cuenta propia, es decir, sin la supervisión de un médico.



Riesgos de automedicarse


“La práctica de la automedicación es peligrosa, ya que el paciente medica el síntoma, es decir, la parte superficial del iceberg”, alerta Royo. “El síntoma es un cansancio, un dolor de cabeza, un mal dormir, una contractura muscular, una falta de energía, pero no sabe por qué no descansa bien. Abusar de fármacos hipnóticos produce el efecto contrario al deseado: un mal reposo, mayor insomnio y una adicción a sustancias que al final preceden a una mala higiene del sueño”, aclara.


La Dra. Royo asegura que podemos empezar a mejorar la calidad de nuestro descanso corrigiendo pequeños malos hábitos que nos llevan a sufrir las consecuencias de un sueño poco reparador.


Consejos para dormir bien


1. Establecer una rutina. Intentar levantarnos y acostarnos cada día a la misma hora, incluido los fines de semana.


2. No dar demasiadas vueltas. Si transcurren más de 15 minutos y no consigues conciliar el sueño, levántate de la cama.


3. La cama, solo para dormir. Convertir la cama en el lugar donde realizar muchas de nuestras tareas cotidianas solo hace que incrementar el riesgo de sufrir insomnio. Trabajar, hablar por teléfono, mirar la televisión o comer en el dormitorio provoca que el cerebro disocie nuestra cama con la actividad de dormir. Por lo que solo debemos acudir al dormitorio cuando realmente tengamos sueño.


4. Crear un ambiente idóneo. Asegurarnos de que la habitación se encuentre a una temperatura agradable, libre de ruidos o dispositivos que emitan luz, tales como móviles, tablets u ordenadores. El colchón y la almohada deben resultar cómodos, además de escoger una ropa de cama de tacto suave, que se ajuste a nuestras necesidades sin resultar excesiva.


5. Evitar cenas abundantes. Cenar a una hora temprana o poco copiosa favorece una correcta digestión, lo que repercute de forma directa en una mejora del descanso. Si es posible, esperar 2 horas desde la cena para ir a la cama.


6. No fumar. A diferencia de lo que muchas personas creen, especialmente fumadoras, la nicotina nos estimula, en lugar de calmarnos y reducir nuestra ansiedad.


Se estima que la nicotina permanece en nuestro organismo entre 1 y 3 horas, por lo que el efecto del último cigarrillo se suma al de los cigarrillos previos, alterándonos y dificultándonos coger el sueño.


7. No beber alcohol. Las bebidas alcohólicas, al contrario que la nicotina, actúan como depresor del sistema nervioso. Después de consumirlas puede parecer que favorecen el sueño de forma rápida, sin embargo, a medida que nuestro organismo lo metaboliza, provoca despertares en medio de la noche.


8. Realizar una actividad relajante. Como por ejemplo leer, escuchar música o darnos un baño caliente. El deporte también contribuye de forma positiva a conciliar el sueño, ya que permite que los niveles de estrés bajen. Eso sí, si optamos por hacer ejercicio físico es recomendable realizarlo entre 2 y 3 horas antes de ir a dormir.


Conocer qué causas fisiológicas y psicológicas alteran nuestro descanso es el primer paso para tratar el insomnio. O en otras palabras, obtener un diagnóstico es esencial para frenar el riesgo de agravar cualquier dolencia y prevenir la aparición de nuevas enfermedades.



Y recuerda, la calidad del sueño siempre es más importante que la cantidad.


Referencias

(1) Sociedad Española del Sueño https://www.sen.es/saladeprensa/pdf/Link263.pdf

(2) Fundación Española del Corazón https://fundaciondelcorazon.com/corazon-facil/blog-impulso-vital/2309-el-insomnio-podria-afectar-la-salud-cardiovascular.html (3) Asociación Española de Piernas Inquietas https://www.aespi.net/

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