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Corazón y deporte: el diagnóstico de problemas del corazón en deportistas

Mayo 23, 2019

Está más que demostrado que la actividad física moldea la forma del corazón, un motor que el deportista tiene que afinar y que cambia de aspecto según la modalidad que practica. También es cierto que un deportista de élite que está sometido a un control frecuente de su salud, no está exento del peligro que supone padecer una dolencia que no produce síntomas.

Ejemplo de esto lo hemos visto en el mundo del deporte. Deportistas que padecían enfermedades del corazón sin saberlo a pesar de estar altamente controlados y que han resultado en infarto o muerte súbita.

La prueba de esfuerzo es una exploración que sirve para ver cómo reacciona el corazón cuando lo sometemos a una situación de esfuerzo, como sucede cuando practicamos deporte. Se suele realizar a deportistas de un cierto nivel competitivo por considerarse una prueba completa y suficiente para descartar la posibilidad de complicaciones cardiológicas como un infarto, dado que durante el esfuerzo se puede observar si el corazón sufre.

Sin embargo, la Dra. Enriqueta Alomar, directora médica de los centros Creu Blanca asegura que “una prueba de esfuerzo no descarta al 100% el riesgo de infarto, dado que hay enfermedades del corazón que no producen ningún síntoma, incluso sometiéndose a un determinado esfuerzo. Esta circunstancia la vemos frecuentemente cuando realizamos revisiones cardiológicas en Creu Blanca.”

Para descartar el riesgo de infarto es necesario realizar un TAC de las arterias coronarias, lugar de la anatomía por donde pasa la sangre y en la que se crean más obstrucciones. “El TAC cardíaco es capaz de detectar las estenosis que son lo bastante pequeñas para no dar síntomas pero que son detectables con esta prueba”- añade la Dra. Alomar. En las revisiones a las que se someten los deportistas, no se llega a hacer esta prueba si no hay una sospecha evidente por parte del médico.

Hoy en día, la actuación rápida y la colocación de un stent son lo máximo que puede hacer la medicina en caso de un infarto. Asimismo la mayoría de personas que sufren un infarto pueden realizar una vida normal tras el período de rehabilitación cardíaca y un seguimiento mediante revisiones cardiológicas. “Algunos pacientes con stent coronario realizan maratones” – explica Alomar.

Procurar eliminar los factores de riesgo de infarto como la hipertensión o el colesterol y realizarse pruebas a modo de prevención para descartar causas genéticas de fondo son la mejor manera de evitar una complicación cardíaca, incluso en aquellos casos en los que el corazón no ha lanzado ni una sola alerta.

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