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La mirada del experto

Cirugía para las uñas encarnadas en niños

Febrero 26, 2019

La uña encarnada es una de las afecciones que más padece la población actual. Es un problema podológico que causa inflamación y dolor en la uña y el dedo del pie cuando esta crece de forma incorrecta “clavándose” en el tejido circundante. Recortarla no sirve, la mejor opción para su tratamiento es la quirúrgica, sobre todo cuando los métodos conservadores no resuelven el problema. Es la solución más sencilla, rápida y definitiva.

Quién más lo padece es la población infantil

La terminología médica para referirse a esta afección es onicocriptosis, y es un problema que ven con mucha frecuencia los podólogos. Técnicamente es la afección de la lámina ungueal que causa dolor y/o inflamación del pliegue o pliegues laterales de la uña, en la que el extremo distal de esta se encarna en el canal ungueal lateral o medial, ocasionando muchas veces infección.

Quien más lo padecen son los niños, que tienen una cierta predisposición a sufrirlo ya sea por exceso de sudoración como por traumatismos que reciben los pies. También influye el calzado, ya que algunos zapatos de punta redondeada provocan compresión de los dedos. Otros factores – de más difícil prevención – son la forma del dedo gordo o de la uña.

La patología en cuestión empieza con una molestia al calzarse o cuando el niño practica deporte. La tendencia más habitual es localizar la punta de la uña que molesta y recortarla, lo que agrava el problema ya que la uña se clava todavía más. Según la Dra. Griselda March, podóloga de Clínica Creu Blanca, “se crea así un círculo vicioso difícil de tratar ya que, a medida que se va cortando la uña, el tejido circundante queda liberado de la presión de la propia lámina de forma que cuando vuelva a crecer se volverá a clavar.”

Tratamiento quirúrgico

La mayoría de veces la mejor opción que se plantea es la quirúrgica. De hecho, si cuando se diagnostica la onicocriptosis, no responde del todo a un tratamiento antiinflamatorio o antibiótico, se aborda con intervención quirúrgica con el fin de solucionar el problema de forma definitiva.

La técnica quirúrgica utilizada es la matricectomía parcial o química de la matriz ungueal, procedimientos sencillos que solo implican anestesia local y son poco invasivos. Con estas técnicas se consigue eliminar la parte de la uña que se clava así como reducir las causas principales y realinear la uña para que crezca en línea recta sin desviarse para los lados. Si es necesario, también se podría reducir el tejido cercano a la uña, que en muchas ocasiones está hipertrofiado y obstaculiza el crecimiento normal de la uña.

La cirugía es la solución más sencilla, rápida y definitiva

A su vez, para evitar que vuelva a crecer la parte “problemática” de la uña se extirpa la matriz del lado de la uña en cuestión. Es importante destacar que en estos procesos no es necesario extirpar la totalidad de la lámina ungueal. “Esta lámina se debe conservar intacta en la medida de los posible ya que en el pie cumple funciones de protección de los dedos de posibles traumatismos, favorece la superficie de contacto con el suelo aumentando la estabilidad de los dedos y facilita la marcha, entre otros” – añade la doctora.

Esta cirugía no deja cicatriz, ya que se actúa por debajo de la piel y en pocas ocasiones son necesarios los puntos de sutura. Es, por tanto, una solución sencilla, rápida y definitiva a una patología muy frecuente y molesta.

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